El Blog De Mon

Universo Galáctica

 

Si hay una serie moderna que ha cambiado la forma de hacer ciencia ficción es sin duda Galáctica: Estrella de Combate.

 

Es irónico pensar que Galáctica no es parte de una idea nueva:

A finales de los años 70 nació la serie “original” de Galáctica a la sombra del estreno de la primera de las películas de Star Wars en cines. La serie del creador de El equipo A y El Coche Fantástico fue un éxito instantáneo, information pills aunque su calidad dejaba mucho que desear. Incluso fue demandada por plagio a la mencionada película de George Lucas.

En el año 2003, Ron Moore, afamado productor y guionista, se hizo cargo de la reinvención de Galáctica: Estrella de combate.

 

Unos guiones complejos y una gran ambientación donde aprovecha las limitaciones de presupuesto, forjaron un éxito instantáneo. Galáctica compaginaba muy bien un tratamiento filosófico de la serie junto con las batallas espaciales y todos los clichés que uno espera de un show de ciencia ficción. Ese fue el secreto de su triunfo.

Cuando Galáctica terminó, Ron Moore volvió al universo creado por él mismo con la precuela de la serie madre: Cáprica.

Cáprica fue un fracaso estrepitoso de audiencia. Su mayor problema recayó en darle demasiado misticismo a la serie olvidando las bases de la ciencia ficción. Eso hizo que se llenara de capítulos lentos, en los que un público acostumbrado a más acción se sentía frustrado. Fue cancelada al finalizar su primera temporada aunque en conjunto llegó a ser una buena serie que sentó las bases de la serie madre.

 

Ya con Ron Moore fuera del proyecto, el canal SyFy decidió darle una nueva oportunidad al este universo con Galáctica: Sangre y Cromo.

Por razones no muy claras, antes de su estreno, el canal decidió que sería un único episodio piloto emitido en forma de webserie. El episodio de una hora y media fue recortado en varios minisodios de 15 minutos y emitidos vía online. Finalmente, El episodio completo fue emitido y editado en diferentes formatos en forma de película.

 

Galáctica: Sangre y Cromo ha sido sin duda un gran descubrimiento con un gran potencial del que nunca volveremos a saber nada. Sin duda, la mejor forma de verlo es en un único episodio de una hora y media. En él, se nos cuenta la primera de las misiones de William Adama (Protagonista de la serie madre) a bordo de la nave Galáctica.

Unos efectos especiales espectaculares y una gran ambientación en falsos exteriores creados digitalmente pero con una calidad digna de productos cinematográficos, hacen que esta “película” sea disfrutable al de principio a fin.

 

Si En Galáctica: Estrella de Combate teníamos Acción y filosofía y en Cáprica el componente filosófico no dejaba paso a la acción, en Galáctica: Sangre y Cromo tenemos acción a raudales y un disfrute máximo de lo que esperamos de una serie de naves espaciales.

De momento, el universo Galáctica está parado, pero quien sabe… “Todo lo que ha sucedido volverá a suceder”

po????????tar Wars en cines. La serie del creador de "acer ciencia ficci

 

Series tramposas

Antes de nada quiero comenzar diciendo que Fringe me parece una gran serie de ciencia ficción. Después de decir eso tengo que decir que Fringe me parece tramposa…

 

Hay series que se plantean con un principio y un final, rx por ejemplo, eso ocurre claramente con Babylon 5.

 

También hay series que se plantean con un principio pero sin un final conocido, se van rehaciendo, reinventando. Esto ocurre con la mayoría de las series.

 

Pero luego, hay un grupo de series en las que sus creadores te hacen creer que estás siguiendo un camino que te lleva a algún sitio y al final ni siquiera ellos saben como salir de ahí y van cambiando detalles de su argumento hasta que cuadra con lo que ellos pretendían en un principio, esas son las series tramposas.

 

El ejemplo más claro de esto ocurrió con LOST. Todos pensábamos que sabíamos hacia donde íbamos hasta que en el ultimo capítulo nos dimos el gran batacazo. Algunos aun creen que LOST fue digna, pero no nos engañemos, LOST era una gran serie porque nos encaminaba hacia un gran final que nunca se produjo.

 

Fringe, fue más de lo mismo pero con una diferencia, no se limitó a llevarnos hacia un mal final, sino que hizo 5 finales dignos, me explico:

Fringe en realidad no es una serie, son 5 (cada temporada es una serie diferente). Utilizando recursos muy usados en los comics superheroicos (universos paralelos, universos de bolsillo, reinicios…) crearon historias muy buenas, pero el engaño de Fringe es hacernos creer que están cohesionadas.

 

Si ves Fringe separadamente, con sus temporadas aisladas verás una gran serie. Si lo ves como un global que despejará tus dudas en su episodio final volverá a ocurrirte lo mismo que cuando descubriste el tapón de la isla en LOST. Verás que los guionistas no lo plantearon así.

 

De todas maneras, Fringe tiene algo que no tenía LOST. Me refiero al carisma de su personaje secundario Walter Bishop (interpretado magistralmente por John Noble en todas sus encarnaciones del personaje).

 

Fringe es una gran serie, una serie imprescindible de la ciencia ficción, pero no nos engañemos, hace trampas.

 

Touch se queda sin toque

Cuando Kiefer Sutherland terminó su periplo por “24” debió agotar su dosis de adrenalina para años y por eso decidió protagonizar y producir “Touch”.

 

Touch es una serie de Tim Kring (Creador de “Héroes”) basada en una premisa bastante interesante que echó el resto en el episodio piloto. Aquel capítulo, tadalafil tremendamente efectista, order nos llegó a todos al corazón haciendo que nos enamoráramos de la idea de la serie y de sus personajes. Pero como pasa siempre en estos casos… La serie sufrió el “síndrome del piloto”.

 

Solo pudo caer en picado. Episodio tras episodio la serie cayó en barrena hasta convertirse en una copia del capítulo anterior, es decir, se convirtió en una procedimental teniendo un alto potencial de desarrollo y dejando por tanto demasiadas cosas en el aire e intentando recuperar el efectismo del episodio piloto. Así hasta terminar la primera temporada dejando un sabor de boca muy amargo que dudo que se supla en la segunda temporada.

 

Por otro lado, otro error de la serie ha sido el cambio de registro de Kiefer Sutherland, no por el hecho del cambio, sino de lo forzado que ha sido. En Touch intentaron crear la antítesis de Jack Bauer creando una caricatura de Jack Bauer… Es decir, han conseguido que todo el mundo hable de Jack Bauer aunque no esté ahí.

 

Finalmente solo puedo decir que “Touch” no tiene el “toque”

 

 

 
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